lunes, 11 de abril de 2011

"Árbol que nace torcido jamás su rama endereza"

Hace unos muchos días, para ser honesta, tuvimos una clase en la que se habló del pensamiento lateral; las diferencias (y ventajas) que tiene en comparación con el pensamiento que solemos utilizar día con día, el lineal. Lo usamos casi siempre, somos como robots que están condicionados a pensar de una manera determinada, y lo peor de todo es que estamos conformes con eso.

Pero bueno, menos bla bla bla y más acción!

Uno de los dichos más comunes, para referirse a una persona que va descarriada por la vida y sin que le importe, es el que se relaciona con la metáfora del árbol chueco: "Árbol que nace torcido jamás su rama endereza".

Pero yo considero que esto no es del todo cierto, a decir verdad, no es para nada cierto. Lo podemos observar del lado de la botánica. Es muy común que los árboles se tuerzan por fuerzas como el viento o por una mala plantación, por ejemplo, pero no es imposible (a diferencia de lo que dice el dicho) enderezarlo y de hecho es una tarea muy sencilla.

Lo primero que se debe hacer es podarlo un poco para que sus ramas tengan menor resistencia al viento. De ahí se debe cavar un hoyo y acomodar o empujar el árbol o planta en el sentido opuesto a dónde se inclina, esto es para evitar que vuelva a crecer chueco siempre cerciorándonos de que el tallo quede bien erguido. Lo que sigue es sencillo: tapar el hueco que se crea al enderezar el árbol.

Existe otras forma para enderezar a los árboles y las plantas, que puede ser más sencilla aún, que es el atarlo a una vara que vaya moldeando su crecimiento pero usualmente esto se hace con plantas pequeñas o árboles que apenas van a crecer.

Es así como podemos decir que no es cierto ese dicho, si lo vemos desde una perspectiva más científica.

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